Sobre Mimí

Mimí es una marca de joyería hecha a mano. Un pequeño negocio familiar con unos valores muy claros: transparencia, artesanía, familia, minimalismo y slow life. Valores que intentamos transmitir en cada una de nuestras joyas made in Mallorca. Pero para conocer más a nuestra marca, hay que remontarse muchos años atrás. 

Detrás de Mimí estamos Malena y Mónica, madre e hija, unidas desde siempre y muy vinculadas al mundo de la moda. A los 17 años, Malena ya se encargaba de crear los escaparates de las tiendas de ropa que la familia tenía en Mallorca. Siempre ha sido apasionada y autodidacta, nunca ha dejado de formarse a partir de cursos de alambrismo y orfebrería. Es algo que viene de familia. Mónica, por otro lado, ha vivido desde muy pequeña la pasión por el mundo de la moda y los accesorios. Esta afición la llevó a estudiar durante tres años Diseño de Moda en Barcelona y actualmente estudia Marketing e Investigación de Mercados. 

La pasión y motivación de ambas nos llevó a crear una marca juntas, en la que Malena aporta la experiencia y madurez, y Mónica la visión más joven. Así nace Mimí, una marca joven pero con mucha historia. Y decimos con historia porque, como suele pasar, el nombre de la marca, Mimí Creations, no es una casualidad: Mimí es el nombre de la abuela de Malena. Una mujer elegante, gran apasionada de la moda y con un punto de extravagancia muy femenina. Siempre ha sido una inspiración para ambas, un modelo a seguir. Así que, ¿quién mejor para reflejar la originalidad de estas joyas hechas a mano que ella? En seguida lo tuvimos claro: la marca se tenía que llamar Mimí.

Mimí, una marca hecha a mano

En Mimí una cosa está clara: la belleza se encuentra en la originalidad y la autenticidad de uno mismo. Ser diferente y único es lo que nos hace especiales y lo que nos hace bellos. Y eso es lo que queremos transmitir en cada una de las joyas hechas a mano, en cada uno de los accesorios o productos de decoración made in Mallorca.

Como ya hemos ido repitiendo, nuestro proceso de creación es artesanal, por lo que cada pieza, por mucho que se intente, es diferente a otra. Esto hace que en Mimí creamos piezas únicas. Podría decirse que son «imperfectas». Y esa cualidad es un reflejo mismo de las personas, porque no somos perfectas ni debemos tratar de serlo. No hay nada más bonito que ser uno mismo, único y diferente. Nuestro objetivo es que, aquel que lleve un accesorio Mimí no trate de aspirar a ser perfecto, sino la mejor versión de sí mismo.

«Nadie es como tú y ese es tu poder» esta es nuestra filosofía de marca.

Una marca slow

Mimí también es calma y delicadeza, adjetivos que concuerdan muy bien con los valores de nuestra isla y que se tienen que ver representados en nuestras joyas artesanales, puesto que todo está hecho en Mallorca. Seguimos una filosofía slow life… y slow fashion. Desde Mimí tratamos de reducir al máximo el impacto en el medio ambiente, minimizando el consumo de plástico y produciendo de tal manera que evitemos generar residuos innecesarios. Nuestra continua evolución no está presente solamente en el diseño de nuestras piezas hechas a mano, sino también en el packaging. Actualmente, el packaging de Mimí contiene el mínimo plástico posible: todas las piezas vienen dentro de una cajita que introducimos en una bolsa de yute con nuestro logo para que te llegue de forma segura, pero sostenible. Además, como queremos que tengáis un recuerdo de Mimí cerca, con cada uno de los pedidos regalamos una plaquita de arcilla hecha y pintada a mano por Malena.

Otra de las características de nuestros valores slow life y slow fashion es la producción limitada. De cada modelo que hacemos, producimos pocas unidades y estas se pueden personalizar al gusto de cada clienta. De esta manera, la pieza hecha a mano es aún más única y se adapta a las preferencias de la #mimígirl que la ha comprado. Preferimos apostar por este proceso más lento, pero más consciente y hecho con mucho mimo, donde cada una de las piezas tiene una parte del alma de Mimí mezclada con la esencia de cada clienta. Así toda #mimígirl puede sentir que la pieza es 100% ella misma.